Los estudiantes que reclamaron a la Asamblea Nacional de Venezuela el derecho a hablar en la tribuna, se acaban de retirar del Hemiciclo caraqueño, no se sabe por qué, quizá por presiones, porque se asustaron, porque el evento era un acto político y a los niños no les gusta la política (pero van a la Asamblea a hablar con los Diputados): en todo caso, han puesto en bandeja de oro a los diputados y a los estudiantes chavistas un escenario en el que ellos quedan muy mal parados. Ya lo ha dicho Cilia Flores: se les abrió la Asamblea en cadena nacional y... se fueron. Esto es incomprensible y de una torpeza enorme. Yon Goicoechea, de la UCAB habló menos de un minuto para despedirse y salir corriendo. ¿Es eso reclamar los derechos, ocupar el foro público? En estos momentos se celebra un aquelarre chavista en la Asamblea, una vez que los "otros", a los que acusan de no ser "pueblo" huyeron como el tigre Melquiades, por la derecha :)No sé si me da risa, o tristeza, la torpeza de estos muchachos que mataron al tigre y le tuvieron miedo al cuero. Era el momento de la diatriba verbal, de la confrontación de ideas: no de la soberbia y la actitud de sobrados. Tontos. Torpes. ¿O es que, por un casual, quisieron imitar a Condoleezza Rice en su "espantá" en la OEA después del rapapolvo al ignorante canciller Nicolás Maduro? ¿O es que de verdad estos niños están monitoreados desde arriba -desde los rectorados, desde los despachos de sus papis- y hacen y dicen lo que se les ordena? Como dirían los querubines en Lucifer: *Confusión* *Duda* *Angustia* *Frustración* *Pena* *Mucha Pena*.

Más, despúes del aquelarre celebratorio de la patria roja, el socialismo de las hummer y la muerte de los más pendejos:
Ahora los estudiantes que huyen dicen que no fueron a debatir, sino a ejercer un "derecho de palabra"; pero parece que estos chicos no entienden que cuando uno habla, cuando ejerce el derecho de palabra y es el emisor del mensaje´, lo envía a un receptor que, en toda democracia, tiene derecho de ejercer el también de emisor, tiene derecho de hacer uso de la palabra, y ese es el meollo de la democracia: el diálogo, no las oraciones afirmativas e imperativas, no el yo tengo la razón y me voy, no el toco taima y boto tierrita: si ya tenían asambleas universitarias para debatir, ¿qué hacían allí, en el lugar donde lo único que se hace es debatir?
Absurdo.
Torpe.
Ingenuo.
Y, lamentablemente, sospechoso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario